PREDAZZO, LAGO DE CAREZZA Y TRENTO

DÍA 10: PREDAZZO, LAGO DE CAREZZA Y LLEGAMOS A TRENTO

Nos levantamos en Forno, el día amaneció soleado, nada que ver con la tormenta que nos pilló el día anterior.  
La tarde de antes, mientras sacábamos a pasear al dron, nos dimos cuenta que justo detrás del área había un carril bici, aunque no teníamos ni idea de hacia donde llevaba, así que nos decidimos a coger las bicis y perdernos un rato por ahí. 

¡Menudo acierto! 
Sin comerlo ni beberlo, llegamos a uno de los pueblos que más nos gustó de Dolomitas. Predazzo. 
El pueblo era una maravilla, el carril bici llegaba directamente desde el área, y parecía que el pueblo estaba para estrenar. Parques nuevos, estaban construyendo una casita en un lago, pintando todas las señales en el suelo, las casas impecables con sus jardines de ensueño…  

Dió la casualidad que ese día había mercadillo, y aprovechamos para comprar algo de fruta antes de volver a la auto.  

Una vez terminamos de comer, empezó a nublarse de nuevo. Nuestro objetivo era visitar por la tarde el Lago Di Carezza, así que dejamos el área de Forno y nos dirigimos hacia allí. No quedaba demasiado lejos y el camino era precioso, a pesar de la tormenta que nos volvía a caer.  
Una vez llegamos al Lago, cogimos el billete para aparcar en el aparcamiento del lago, pero llovía una barbaridad y no llevábamos ni chubasquero ni paraguas (si, somos así de felices) y decidimos esperarnos en la auto hasta que aflojara un poco. 
Finalmente, a los 10-15 minutos aflojó y pudimos visitar el lago. 
Una maravilla de la naturaleza, delante de nuestros ojos, y casi casi solos. Al final, que estuviera chispeando nos hizo un favor. 
Lo único negativo de visitar el lago fue el precio del aparcamiento. Autocaravanas, de 0 a 2 horas, 10€. Vehículos, 1€ la hora. 
Estuvimos 45 minutos mas o menos y pagamos los 10€ correspondientes. 
Aún así, merece la pena pagarlos, el lago es indescriptible. Os lo podríamos describir con 200 palabras, pero no le harían ninguna justicia, así que os dejamos con alguna imagen. 

Después de visitar el lago prácticamente solos, decidimos poner rumbo a Trento. Íbamos bien de días ya que no pudimos visitar Alleghe, así que decidimos intentar aprovechar al día siguiente y no empezar ya la vuelta a casas. 


La llegada a Trento fue un tanto caótica, llovía bastante y el aparcamiento que habíamos encontrado en park4night no nos daba ninguna confianza. Un asentamiento de autocaravanas viejas nos vigilaban nada más entrar, después leímos en la aplicación un sinfín de comentarios negativos del lugar, así que finalmente nos decidimos por el área mas alejada del centro pero en perfectas condiciones. 

Aparcamiento en Trento